El jueves 23 de mayo, antes de ofrecer sus dos conciertos en Madrid, los chicos de One Direction pasaron la noche en el hotel Hilton Toledo para evitar el estrés de las fans.
Antes de irse a dormir, tres de los miembros de la banda, acompañados de su equipo de seguridad, decidieron que había que divertirse por la tarde. En el hotel les recomendaron ir hasta la localidad de Los Yébenes, a la finca Dehesa Boyal, donde pudieron disfrutar de las actividades que les prepararon los monitores de la empresa toledana Anticiclón, dedicada al deporte y la aventura.
Tres de los integrantes de One Direction en compañía de Ignacio, Javier, Alejandro, Valentín y Cristina, monitores de la empresa de turismo Anticiclón.
Además de practicar tirolina, los integrantes de la banda también jugaron al paintball, se atrevieron con el rocódomo e, incluso, dieron un paseo en quad, algo que, según uno de los instructores que les acompañaba, hicieron con "gran soltura".
Aunque la seguridad estaba garantizada gracias al equipo de monitores de Anticilón, el manager y los guardaespaldas de estos "alocados" chicos no se separaron ni un momento de los chavales, mientras éstos se lo pasaban en grande.